Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘derechos humanos’

Salvar los muebles y sus propios puestos el 20 N. Contener el inaplazable cambio democrático dentro del PSOE.

Miguel Ángel Rodríguez Arias.

La próxima mayoría absoluta de Rajoy no tiene nada que ver con que personas progresistas, que jamás votarían a Rajoy por todo lo que representa, voten a opciones progresistas mejores que la de Rubalcaba.

Rajoy acaricia, como mínimo roza, su mayoría absoluta desde hace tiempo ya, y quienes se la van a acabar de dar, o no, serán los votantes indecisos de centro. No los de izquierdas.

De hecho, en todo caso, probablemente han sido las decisiones y gestión calamitosa en muy distintos campos del Gobierno Zapatero el que más a contribuido a esa mayoría absoluta hasta la fecha.

Y esto lo saben perfectamente en Ferraz.

Los votos socialistas del 20 N no salvarán Moncloa, ni supondrán ningún contrapeso a la mayoría absoluta de Rajoy que una vez la tenga dará igual que la tenga frente a una minoría socialista con treinta diputados más o menos en contra.

Lo que esos votos socialistas que se nos piden el 20 N salvarán, o no, será Ferraz; y sólo respecto una generación de políticos profesionales que según lo mal que vaya la cosa no les quedará otro remedio que marcharse.

Nada de España, ni los intereses de España. Los intereses de España ya han quedado adjudicados a Rajoy por Zapatero.

Este grupo de políticos fallidos ya se han encargado de poner España en manos de Rajoy… y saben que si no hilan fino, y les acompaña un poco de suerte, están a minuto y medio de desaparecer del escenario y dar por concluidas sus carreras políticas.

Y es verdad, ellos “pelean por lo que más quieren”, eso no lo pongo en duda: su proyección, sus puestos, sus auténticos sueldazos, ya que muchos de ellos son auténticos “profesionales del socialismo”, y, con la que está cayendo, en el paro lo van a pasar mal.

Para algunos de nosotros, en cambio, pelear por lo que más queremos ha sido, y continúa siendo, la defensa, en primer lugar, de los derechos humanos.

Ya lo hemos dicho en nuestra reciente denuncia por el “trato inhumano” a las familias de los desaparecidos ante Naciones Unidas: no han protegido, ni han querido proteger, de ninguna manera, los derechos humanos de estas personas.

Y si para ello ha tenido que pasar por encima de todos los tratados internacionales de derechos humanos, de todos los que existen en la materia, lo ha hecho.

Violando gravemente, y de forma sistemática, más de 20 artículos distintos de algunos de los tratados internacionales más fundamentales: los artículos 2, 6, 7, 14, 17, 23 y 24.2 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos; los artículos 2, 3, 8 y 13 del Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos; los artículos 2, 3, 5, 7, 8, 11, 12, 24 y 25 de la Convención ONU para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas. Los artículos 1, 2, 12 y 16 de la Convención internacional contra la Tortura y otros Tratos Inhumanos, Crueles, o Degradantes.

Pero en realidad son incluso más artículos de otros muchos instrumentos de derechos humanos, hasta una cifra total de unas 50 normas internacionales distintas violadas por las actuaciones de este Ferraz-Moncloa respecto del conjunto de víctimas de Franco.

Que no lo hagan con vuestro voto.

Que tampoco les sirva para agarrarse a Ferraz, Moncloa perdida de todas todas hasta en los tiempos verbales del propio candidato…

No se lo deis para maquillar la derrota que se merecen, que se han ganado a pulso, y para que vuestro voto les sirva para su supervivencia política personal, que es para lo único que puede servir ahora.

Este grupo de políticos profesionales va a defender exactamente igual los derechos de los trabajadores y los valores socialistas de progreso social en los que creéis vosotros, tengan 130 diputados o tengan 96. Y con el mismo desacierto. ¿No lo habéis visto ya una y otra vez durante estos años?. ¿Vais a volver a apoyarles para que ellos vuelvan a hacer lo mismo?.

Sus posicionamientos, trabajo parlamentario, propuestas, hasta sus actitudes personales con las víctimas del franquismo por ejemplo – que no pocas veces hemos deplorado en infinidad de episodios – , van a ser exactamente las mismas sin una buena llamada de atención, alta y clara y que sea largamente recordada por todos los que vengan detrás en las próximas décadas.

No les deis los votos para hacer la muralla con la que tratarán de parapetarse después ante el clamor de voces que pedirán el cambio. Lo sabéis perfectamente, lo habéis hablado con vuestros compañeros en el café de al lado de la agrupación infinidad de veces, lo habéis pedido en las asambleas, en cartas.

Ahora es el momento de decirlo alto y claro.

Este PSOE no.

Así no.

Para gobernar como se ha gobernado, haciéndole el trabajo sucio a la peor derecha estos años, no.

Para saltarse a la torera los derechos humanos, menos todavía.

Ni para gobernar instalados en la mentira desde las “desaceleraciones económicas” a los desaparecidos que, según han mentido y rementido, el Estado no tenía la obligación de buscar… y no sé ni cuantas cosas más.

Para cargarse la justicia universal que logró sobrevivir incluso a Aznar, no. A cuántas miles de víctimas han dejado completamente desamparadas en la práctica también así.

Y para que los que han hecho todo esto se sigan aferrando al poder, y a sus sueldos, cuatro años más, y sigan bloqueando la renovación de ideas y personas, menos que menos.

Perdida Moncloa y la mayoría absoluta prácticamente en manos de Rajoy, que pierdan también Ferraz; que eso es lo único que de verdad no quieren perder ninguno de ellos.

Que asuman su responsabilidad política como cargos electos que han sido por todo este descalabro, y que se vayan.

Basta que analicéis la realidad unos instantes:

Rajoy tiene ya la Moncloa por todo lo señalado, no se la vais a dar, o no dar, vosotros con vuestro voto el 20 N.

Los que vienen corriendo con las prisas y las maratones ahora lo hacen porque se saben en el límite de una página de la historia del partido que está a punto de pasar; con ellos y sus carreras políticas dentro.

En estos momentos tienen auténtico pánico a lo que pueda pasar el 20 N. Son tan mortales como cualquiera de los ciudadanos que no sabe si seguirá en su trabajo a fin de mes.

Necesitan algo, lo que sea, para frenar un cambio y renovación interna posible e imprescindible.

De modo que nada malo va a pasar porque demos nuestro voto a una opción de izquierdas mejor y más digna, que no nos va a hacer avergonzarnos (más) a lo largo de los próximos cuatro años cuando los nuestros no se encuentran capacitados para hacer una a izquierdas; porque para hacerla a derechas, con este grupo dirigente gastado sí que se encuentran perfectamente capacitados, ya lo han dejado perfectamente claro.

Y precisamente ese es el problema.

Están como enajenados, las ideas confusas, dando palos de ciego…es lo mejor que se puede decir.

Y por eso mismo voy a dar mi voto a otra opción de izquierdas con coherencia e ideas claras y que ponga una voz sensata de izquierdas en el Parlamento de España, mientras a los “nuestros” se les pasa la “enajenación”, la locura, que les atenaza y que no es imposible entender.

Se trata de decidir si queremos una mínima garantía de que nuestro voto de izquierdas sea utilizado en el Parlamento para hacer políticas de izquierdas, o que siga siendo utilizado cuatro años más para hacer políticas de derechas.

Nada de dejar nuestros votos decepcionados en casa. Si unos nos han decepcionado tendremos que darles a otros la oportunidad de que nos demuestren que es lo que hacen con él.

Nos guste, o no nos guste, este 20 N los socialistas no vamos a poder votar quien queremos que ocupe la Moncloa, ni la mayoría absoluta que un porcentaje importante de población decepcionado le va a entregar a Rajoy.

Pero si vamos a poder votar qué grupo no queremos que siga ocupando Ferraz. Y podemos votar la profundidad y la rapidez de los tiempos del cambio inaplazable hacia un partido socialista que, por lo menos, podamos reconocer en sus siglas, y que dentro de 4 años tenga algo serio y creíble que decir.

Porque no votar a Rubalcaba hoy es el primer paso del camino para recuperar Moncloa, cuando se pueda recuperar, que no podrá ser antes de dentro de 4 años, y partiendo de una renovación imprescindible y a fondo de Ferraz… renovación de Ferraz a la que se opondrán con todas sus fuerzas aferrados precisamente a cada voto que consigan obtener este Domingo.

Read Full Post »

Gustav Radbruch 1878-1950

Miguel Ángel Rodríguez Arias.

El Plural, 24 de octubre de 2009.

 

Una vez más nuestra ley “de la memoria” ha vuelto a estar en el centro de la polémica en el aniversario del fusilamiento del President Companys con la legítima denuncia de unos de que la “sentencia” de muerte sigue vigente, y las declaraciones preventivas de otros, enrocados en su “sostenella y no enmendalla”, de la corrección jurídica y reparatoria de lo actuado legislativamente.

 

Según parece la afirmación de que sería un fusilamiento “ilegítimo”, ya sería suficiente. Aunque en derecho nos suenan más conceptos como nulo, anulable, vigente… y eso de la categoría jurídica de la “ilegítimidad” y sus efectos sea toda una interesante innovación autóctona – otra más para la lista – en todo este tema.

 

Fórmula de Radbruch: las leyes malas, las muy malas, y las que dejan de serlo por violar insoportablemente derechos humanos.

 

En el intento de diferenciar los supuestos de leyes válidas – a pesar de su contenido gravemente incorrecto – de los casos de arbitrariedad y abuso de poder de mera apariencia legal que no debían ser obedecidos, Gustav Radbruch, conocido jurista alemán, profesor de Derecho penal en Heidelberg, elaboró la denominada “fórmula de Radbruch” que adquiriría relevancia internacional, justamente, ante supuestos de justicia transicional como los juicios de Nuremberg o el posterior caso de los tiradores del muro de Berlín ante el Tribunal Supremo alemán.

 

Conforme a dicha formulación si bien, en general, el derecho positivo no deja de ser derecho aunque tenga contenidos desproporcionados o injustos, ante ello se abriría una única excepción: el derecho positivo pierde incluso su misma validez como derecho cuando la contradicción de la ley positiva con la justicia alcanza una medida de tal modo insoportable que la ley dejaría de ser ley, cediendo ante el valor superior de la justicia.

 

 

Casi 350.000 asesinatos del franquismo, sepultos o insepultos.

Y eso es exactamente, a mi juicio, lo que sucede hoy en España con la denominada ley “de la memoria” – perdón, con la “ley” de la memoria, como habrá que empezar a entrecomillarla – .

 

Una “ley” que puentea la normal aplicación de los deberes de la tutela judicial que sería ordinaria ante cualquier hallazgo de restos mortales – lo acaba de demostrar el reciente caso de San Sebastian y su normal judicialización ante la incierta consideración inicial de su origen – violando cuatro artículos distintos del Convenio Europeo de Derechos Humanos respecto más de 150.000 desaparecidos y sus familias.

 

Víctimas que pasan a ser casi 350.000 si se suma la injusticia insoportable de calificar como condena “ilegítima”, “por vicios de forma y fondo” – es decir elemento jurídico gravemente incorrecto pero, en definitiva, todavía “derecho” – a los otros 190.000 ejecutados respecto los que Franco sí que se tomó la molestia de dar una “sumarísima” apariencia de judicialidad.

 

 

Franco las llamó “sentencias de muerte” para legitimar 190.000 asesinatos de lesa humanidad.

Porque también en este segundo caso, el de las “sentencias” de muerte, como llamó Franco a todos estos asesinatos de Estado – y como sorprendentemente se las ha seguido llamando -, hablamos de un exterminio sistemático, y dar dicho tratamiento, todavía como derecho, a meros actos criminales conlleva, en si mismo, una suerte de convalidación como acto jurídico a la que, en conciencia, no puede serle reconocida tampoco validez alguna por ciudadanos ni por aplicadores del derecho: no son actos jurídicos “ilegítimos”, son crímenes contra la humanidad.

 

Aunque nuestro Estado, lejos de dar normal aplicación respecto a estas víctimas y a sus familias de los principios ONU de reparación ante violaciones manifiestas de los derechos humanos, ni tan siquiera tenga a bien la anulación formal de dichas “sentencias”. Radbruch mismo se removería en su tumba.

 

 

Convertidos en Antígona.

Y por eso hablamos de una ley de la vergüenza histórica, porque da vergüenza, y mucha además, que en virtud de esa “ley” nuestra reestablecida democracia termine por seguir considerando derecho, da igual con que adjetivación, el asesinato de más de 190.000 seres humanos “cautivos y desarmados” y pretenda dar carta de naturaleza jurídica a la definitiva omisión del deber incontestable de “investigación oficial efectiva e independiente” respecto los otros más de 150.000 desaparecidos.

 

Y por eso, en todos estos aspectos al menos, la “ley” de la memoria no puede ser considerada ya ley, y ni siquiera derecho, y nos coloca a todos los ciudadanos en general – algunos como los militantes del partido socialista en particular – en un conflicto de conciencia frontal entre la misma y nuestro deber superior hacia los derechos humanos y las exigencias de la decencia humana.

 

Y por eso también produce tanta impotencia ser únicamente jurista y no alcanzar a captar aquí en palabras todo ese dolor íntimo y abismado, sin límites, multiplicado por la propia inmensidad de las cifras; lo inverosímil de todo lo que nuestro reestablecido Estado constitucional ha hecho, y sigue haciendo, con todas estas personas.

 

Atrapados en dicho conflicto, ante toda esta injusticia insoportable, todos hemos terminado trocándonos en Antígona, clamando públicamente a las puertas de Palacio de una autoridad cuyo real grado de indiferencia ante todo esto sólo puede quedar suficientemente retratado al contraluz de todo lo que la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos aún nos reclama.

 

Pero precisamente por eso Creonte es Creonte dentro de ese dramatis personae: porque desde lo alto de su poder considera no estar sujeto a derecho humano o divino alguno frente al inmenso dolor de las familias.

 

 

Desobediencia cívica de “brazos caidos” contra la violación de derechos humanos.

¿Qué podemos hacer ante todo ello?: obedecer profundamente el mandato del sistema internacional de Derechos Humanos, desobedecer cívicamente la “ley” de la memoria.

 

Mostrar nuestra objeción de conciencia a colaborar, en modo alguno, con el sistema cruel y envenenado ideado por Franco y que delega esta pesada carga en los familiares.

 

Un sistema que, es cierto, sólo el Gobierno de la nación está en disposición de cambiar para crear una Comisión Nacional de Búsqueda de Desaparecidos y una Base Nacional de Datos Genéticos, pero que tampoco puede sostenerse en pie si las asociaciones y personas ajenas al Estado, en las que la “ley” delega impropiamente, dejan caer sus brazos con determinación, detienen sus manos en las fosas, detienen en bloque sus solicitudes de subvención ante la próxima convocatoria negándose a aceptar un sólo céntimo más de un dinero para exhumaciones sustitutivo del Convenio Europeo, y de los deberes de “verdad, justicia y reparación” exigidos por Naciones Unidas.

 

Un dinero que limpia las conciencias de quienes conocen perfectamente el alcance de sus obligaciones en materia de derechos humanos, pero han decidido no cumplirlas y llamarlo “ley” de la memoria.

 

Read Full Post »

Charlamos con Miguel Ángel Rodríguez Arias, del Instituto de Derecho Penal Internacional de la Universidad de Castilla La Mancha (UCLM) y autor del libro El caso de los niños perdidos del Franquismo (2008), donde intentaba abrir una vía legal para la investigación de estos hechos.

Héctor Rojo Letón (Redacción)

Diagonal, Jueves 15 de octubre de 2009.  Número 111

“Es un delito que se sigue consumando cada día que pasa”, explica Miguel Ángel Rodríguez Arias, del Instituto de Derecho Penal Internacional de la Universidad de Castilla La Mancha (UCLM) y autor del libro El caso de los niños perdidos del Franquismo (2008), donde intentaba abrir una vía legal para su investigación y que los procesos que se han abierto hasta ahora han utilizado. Incluso puede servir si llegara al Tribunal Europeo de los Derechos Humanos (DD HH). “El derecho de los desaparecidos y sus familias ha dejado de valer en este país por los actos de nuestras autoridades”, explica este especialista en derecho internacional, que denuncia que el Estado español incumple los artículos 2, 3, 8 y 13 del Convenio Europeo de DD HH y que este “tema tabú” del robo de niños ni siquiera fue recogido en la última Ley de Memoria. “Al Franquismo se le debe acusar de cometer crímenes de lesa humanidad por ello, y al actual Gobierno, por la violación de derechos humanos al no investigar estas desapariciones”, denuncia Rodríguez.

Esta violación de derechos se centraría en dos aspectos: “El trato inhumano, por el profundo sufrimiento, incertidumbre, la desesperación por la suerte de sus seres queridos arrebatados y la esperanza de poder encontrarlos y a la vez pensar que no va a ser así. La Ley de Memoria ni siquiera menciona el caso de los niños perdidos, cuando en Argentina se han creado unidades policiales especiales. Por otro lado está el derecho a la vida familiar, en cuanto se vulnera el derecho a la reunificación familiar, que de una forma criminal e ilegal el Franquismo vulneró durante décadas”, explica este jurista.

Por último, el investigador de la UCLM reivindica que estas denuncias no significan “abrir viejas heridas, sino cerrarlas”. “Tras la aparición de la Sociedad de Naciones, sólo la Camboya de Pol Pot supera al Franquismo en desaparecidos en fosas comunes: 150.000 personas”, denuncia.

Rodríguez asimila esta situación a la que se juzgó en la Cámara de DD HH para Bosnia Herzegovina y en la Corte Penal Internacional para la antigua Yugoslavia respecto del caso Srebrenica. Entonces el magistrado Almiro Rodríguez afirmó que Srebrenica es también el “nombre de un síndrome postraumático, el síndrome experimentado por las mujeres, niños y ancianos que no murieron y que, desde julio de 1995, hace ya seis años, no tienen noticia de sus maridos, hijos, padres, hermanos, tíos o abuelos. Millares de vidas que, seis años después, continúan mutiladas, privadas del afecto y el amor de sus seres queridos”. En esta situación, los gobernantes posteriores a los crímenes de Milosevic, pero que tampoco iniciaron ninguna investigación, fueron declarados responsables de violar los derechos humanos de los familiares de los desaparecidos.

Read Full Post »